Un hueco en una maratoniana jornada de reuniones, una noche en el hotel tras un día de viaje o…, el rato después de acostar a los más pequeños. Cualquier lugar o momento son buenos para hacer ejercicio. Pero, ¿cómo hacerlo de forma personalizada y con el criterio de profesionales? Óscar Molina y Chema Larrea son los fundadores de Wowego (‘Workout wherever you go’), el servicio que da respuesta a esta necesidad. Wowego es una plataforma de fitness que proporciona vídeos y audios de alta calidad en streaming, de forma que el usuario puede escoger la actividad o entrenamiento que desea y realizar la práctica en el momento que le viene mejor. Wowego ofrece al usuario tres planes para satisfacer las necesidades de los usuarios -mensual (9,99 euros); trimestral (6,99 euros/mes) y anual (4,99 euros/mes). El equipo de la plataforma responde al cuestionario de ‘Emprendedores de la Industria del Deporte’ de Metadeporte:

¿Cómo surge la iniciativa de lanzar la empresa?
Uno de los fundadores, Óscar Molina, ha intentado sin éxito durante años, compaginar una vida saludable acompañada de ejercicio, con una agenda repleta de jornadas infernales, viajes frecuentes y la responsabilidad de los hijos. Como él, no debe haber una sola persona que no se haya apuntado, varias veces, a un gimnasio o club, para terminar abandonando a los pocos meses por diferentes excusas. Los propios fundadores han sido en alguna ocasión usuarios de otras soluciones digitales que de manera aislada ofrecían alguna actividad o función interesante, pero que no satisfacen ni enganchan del todo. Con esta motivación, escaneamos el mercado de soluciones digitales y apps de fitness y entrenamiento, las cuales han sufrido una eclosión en los últimos años, en concreto las de fitness, analizando lo que más gustaba y lo que menos, con el objetivo de enriquecer la experiencia del usuario y llevar algo distinto y mejorado al mercado. En síntesis, el público agradece la información que te aportan la tecnología y los wearables, pero fundamentalmente demanda una reproducción lo más realista y fiel posible del ‘customer- journey’ del gimnasio, donde las clases colectivas, escenarios, metodología y sobre todo la interacción con entrenadores reales y la música, cobran un papel relevante. Esa es la propuesta de valor de Wowego.

¿Inversión inicial? ¿Modelo de negocio?
El proyecto se está financiando con la aportación de los socios y ha arrancado con un capital inicial de 100.000 euros. En función de las métricas del negocio, se estudiará una ampliación de capital en 2018, así como el modelo de financiación adecuado. Wowego ofrece mediante suscripción un gimnasio online y a la carta, para realizar, a través de video de alta calidad en streaming, clases de distintas actividades como fitness, pilates, yoga, running, ciclo indoor o danza fit entre otras, impartidas por entrenadores reales, además de visualizar indicadores de la evolución personal de los entrenamientos como el tiempo o las calorías y compartirlos en redes, o establecerse retos y desafíos personales según los objetivos individuales de cada usuario. En breve se incorporarán también planes de nutrición adaptados según el estado y objetivo de cada usuario. La plataforma está disponible mediante conexión a internet vía web, Android y Apple y adaptada a todo tipo de dispositivos móviles, tablets, PCs o Smart TVs. La compañía ofrece planes de suscripción por mes, trimestre y año, que se renuevan periódicamente. Cada mes la plataforma ofrece clases nuevas y otras novedades para aumentar el ‘engagement’ y fidelidad del usuario.

¿Cuáles son los principales hitos en el comienzo del proyecto?
El primer hito como en cualquier proyecto, después de desmenuzar todo el trabajo de análisis y toma de datos de los meses anteriores, era tener y consensuar un plan, para saber qué ofreceríamos y cómo, darle una arquitectura sencilla, ofreciendo poco pero de alta calidad. Después ese plan ha vuelto atrás y adelante varias veces, y ha sufrido varias revisiones, pero el espíritu del producto y del proyecto sigue siendo el mismo. Posteriormente, era significativo encontrar a las personas que integraran el equipo, desde la producción audiovisual, hasta los entrenadores, formarles, motivarles y conseguir que trasladasen su experiencia en clases colectivas a la plataforma Wowego sin demasiadas barreras y con la misma magia. Finalmente, el último hito destacado era terminar el mínimo producto viable que vería la luz, aún en modo beta, con el que el mercado comienza a interactuar y cuando da lugar una etapa de ajuste y ‘fine-tunning’, que nunca acaba pues hay que escuchar al mercado 24h al día.

¿Cuál es el próximo servicio/producto en el que se está trabajando?
Wowego está terminando de darle forma a la función de final de sesión, por la que los fans pueden monitorizar sus entrenos en tiempo y calorías consumidas y compararlas con el resto de fans Wowego en todo el mundo, además de la posibilidad de hacerte una foto al finalizar con los resultados del entreno y compartirla en tus redes. Posteriormente, ofrecerá un servicio de nutrición bastante ambicioso, en lugar de dar consejos y dietas simplemente, y alineado con los objetivos y estilo de vida de cada usuario, de cuyo servicio los promotores de momento no revelan más detalles. Más a largo plazo, Wowego planea integrar la información de diversos dispositivos wearables en las métricas de los entrenos para darle ofrecer otro nivel de experiencia al usuario.

¿Qué dificultades habéis encontrado para lanzar el proyecto?
La limitación de recursos y el tiempo son las dos mayores dificultades de cualquier start-up, partes de cero, sin nada salvo ideas y cuentas con un presupuesto y una plazo limitados para hacerlo realidad y darle valor.

¿Creen los inversores en las pequeñas empresas de la industria del deporte?
El deporte de manera aislada no creo que sea un objetivo de las empresas de inversión. Sin embargo, sí pueden ser sensibles a los sectores relacionados con la Salud y Bienestar, que no paran de registrar crecimiento de forma global, donde la tecnología aporte algo nuevo, y en especial si está relacionado con la inteligencia artificial o la robótica. Al margen de esta reflexión las empresas de inversión sí creo que son receptivas para proyectos que hayan superado el primer ciclo de implantación y se encuentren en la etapa de crecimiento y madurez con modelos de negocio viables, unas métricas de demanda atractivas y sectores en expansión.