La fundación Trinidad Alfonso, liderada por el presidente de la cadena de alimentación, se convierte en el ángel de la guarda de los deportistas con talento de la Comunidad Valenciana

 

Juan Roig suele permitirse hacer reflexiones que nunca pasan desapercibidas. No concede entrevistas, pero sí habla claro en ponencias o jornadas. Son célebres las intervenciones en las que puso los bazares chinos como ejemplo –“Cada vez hay más bazares chinos porque hacen la cultura del esfuerzo que nosotros no hacemos”-, o sus recomendaciones sobre el papel de los ciudadanos en la economía –“La crisis durará más o menos años dependiendo de si los españoles pensamos más en nuestros deberes y menos en nuestros derechos”-. Estas opiniones y los 19.182 millones de euros que factura Mercadona, la cadena de alimentación que preside, dejan en un discreto segundo plano su faceta de facilitador del deporte en la Comunidad Valenciana.

Quizá el terreno más visible de su actividad en deporte lo conocen los aficionados al baloncesto. Roig es el mecenas del Valencia Basket desde 1986. El club valenciano es un equipo emergente en el baloncesto europeo. De hecho, esta temporada ha conseguido la Eurocup. Esta trayectoria no sería posible sin su aportación. Según admitió a finales de 2013 Francisco Raga, director general del club, “Juan Roig ha puesto 125 millones en el Valencia Basket desde su fundación”. Pero no todo es baloncesto. El ‘ojito derecho’ de Roig es la fundación que lleva el nombre de su madre.

Cultura del esfuerzo

La fundación Trinidad Alfonso inició su actividad en 2013. Roig señala que el principal valor que aprendió de su madre es el de dar, “devolver a la sociedad, a las personas, aquello que de ellos hemos recibido”. Con este punto de partida, la fundación pivota sobre tres conceptos: fomentar el valor del esfuerzo; promover la práctica deportiva como ejemplo donde se desarrolla el esfuerzo; y apoyar el deporte en la Comunidad Valenciana. De hecho, este concepto de ‘cultura del esfuerzo’ es el eslogan que el Valencia Basket lleva en el frontal de sus camisetas.

La propia fundación destaca que pretende llevar esta cultura del esfuerzo al mayor número de personas (universalización, desarrollo y prescripción del esfuerzo). En sí, es un sistema con claros paralelismos con el empleado por el empresario valenciano en Mercadona. La cadena de alimentación promueve un modelo de gestión centrado en la calidad. Según recoge su filosofía, a través del esfuerzo trata de satisfacer con la misma intensidad a los cinco componentes que forman la empresa (el jefe, el trabajador, el proveedor, la sociedad y el capital). En el caso del deporte, excelencia a través de del deporte que satisfacen deportistas y clubes de la Comunidad Valenciana. El concepto se materializa en el Proyecto FER (Foment Esportistes amb Reptes). Es un novedoso plan de apoyo y reconocimiento de los deportistas valencianos que busca “unir los valores del esfuerzo y la superación a través de la práctica deportiva”. La organización quiere ayudar a los deportistas de la región a conseguir éxitos a corto -mirando a Río 2016 en el caso del denominado grupo ‘Élite’-; medio -apoyando a deportistas ‘en potencia’-; y largo plazo -a los más jóvenes, clasificados en la nomenclatura de ‘Vivero’-. Julián Lafuente, responsable de comunicación de la fundación, indica que la propuesta es toda una novedad en el mundo del deporte: “Que sepamos no existe ningún proyecto privado nacional o internacional de estas características”. De esta forma, la fundación Trinidad Alfonso se ha convertido en el ángel de la guarda del deporte valenciano. En 2013, ha aportado 200.000 euros a 21 deportistas y organizaciones de seis deportes (ciclismo, atletismo, triatlón, natación, judo y taekwondo). Entre ellos, la judoca Laura Gómez o la ciclista Anna Sanchís. De momento, el proyecto apoya exclusivamente a deportistas de la Comunidad Valenciana. “La fundación está inscrita en la Comunidad Valenciana y su ámbito de actuación según sus estatutos es éste. Les pedimos que hayan nacido aquí o, en el caso de que sean nacidos fuera, que hayan vivido más del 50% de su vida en la Comunidad, como forma de acreditar ese arraigo”, concreta Lafuente.

Apuesta por la ciudad del ‘running’

La fundación va más allá del Proyecto FER. En total, en 2013 más de 70.000 personas han estado implicadas directamente en los programas e iniciativas de la fundación, que ha empleado 1,8 millones de euros en ayudas, según recoge su memoria. La organización también ha centrado sus esfuerzos en una actividad física que se ha convertido en tendencia en España, fundamentalmente por lo económico de su práctica. Se trata del ‘running’. Trinidad Alfonso promueve tanto el maratón como el medio maratón de la capital valenciana –reconocido por la IAAF, máxima organización internacional del atletismo, como uno de los mejores del mundo-, con el objetivo de consolidar Valencia como Ciudad del Running. Además de fomentar la práctica deportiva, el proyecto pretende “convertir a la ciudad en una referencia como destino turístico-deportivo para la práctica del ‘running’ en cualquier momento del año”, según señala su responsable de comunicación. La fundación se ha tomado muy en serio este cometido. Invierte más de 700.000 euros al año en ambas pruebas.

 

 

PUBLICIDAD