José Luis Sáez, el ‘boss’ del baloncesto español, cumple una década al frente de la Federación Española de Baloncesto (FEB). Tiene un palmarés enviable, tanto en las canchas como en los despachos. Este año, España celebra en septiembre ‘su’ Mundial, pero todavía hay temas pendientes hasta la celebración del campeonato. El caos en la ACB, la estrategia para el baloncesto femenino o el futuro del propio presidente están en las conversaciones.

Antes de que se le adelanten y lo escriban en Wikipedia, ¿cuál es su definición del llamado ‘método FEB’?

Es una visión muy completa de lo que puede ser una planificación del baloncesto en todos sus aspectos. No se piensa solo en el corto, sino que miramos al medio y al largo plazo. El método supone una formación desde un punto de vista deportivo, que es nuestro corazón, y lo introducimos de forma constante con un elemento de competitividad. Lo hacemos y somos conscientes de que el mundo del baloncesto tiene otros prismas que son el concepto social, el concepto de promoción y el concepto empresarial, que tienen que ir unidos. Para ello, trabajamos un método en el que la tecnología y los medios de comunicación son muy importantes. Todo eso hace que tengas una planificación y un resultado. No pensamos exclusivamente en la selección, el buque insignia, sino en muchos apartados en los que hemos crecido a lo largo de una década.

Formación, competitividad, producto… ¿Es exportable el ‘método’ a otros deportes?

Cada deporte tiene su especificidad, pero lo que sí es necesario en el mundo del deporte es un cambio de visión. Al final la visión del deporte que damos es el rendimiento en el campo. El rendimiento en el campo y los recursos se consiguen a partir de la integración de un producto en la sociedad. Esos productos y ese conocimiento pueden llegar a través de los medios de comunicación y traer retorno a los empresas. Tenemos que estar creando constantemente productos sin olvidar que nuestro corazón es el deportivo. Para ello, tenemos una herramienta fantástica en el deporte.

Está en boga hablar de final de ciclo, tanto en baloncesto como en otros deportes. Dicen que cuando se jubilen los ‘junior de oro’, el método puede terminarse.

Es pura contradicción. Lo de fin de ciclo nos lo han dicho siempre. El tema es que si vemos las categorías inferiores, tanto masculinos como femeninos, está claro que se siguen obteniendo excelentes resultados. Invertimos mucho en todo lo que es la base. Por otro lado, es evidente que algunos jugadores pueden en algún momento ser baja, ya nos ha pasado, pero siempre ha habido recambios.

En otros países todavía estarían pensando en si llegan a tiempo para el Mundial”

Cumple diez años al frente de la FEB. Por lo que cuenta, todo parece un camino de rosas. ¿No tiene ninguna espina clavada?

En diez años hay momentos mejores y peores. Mi objetivo es que las debilidades sean cada vez las menos posibles y se haga crecer al sector. Estoy con la espina de que la mujer tiene que tener mucho más protagonismo en el baloncesto. Es una visión que ya hemos iniciado, porque pensamos que no se le da valor a productos muy buenos para nuestro crecimiento.

Este año se celebra el Mundial de baloncesto en España (Copa del Mundo 2014). ¿Está satisfecho con la organización?

Para conseguir el Mundial, primero tuvimos que luchar con dos grandes potencias, como China e Italia. A partir de ahí, había unos objetivos que cumplir, pero en medio había una gran crisis. Puedo decir que para nosotros es todo un orgullo haber conseguido esos retos porque las infraestructuras están, la captación de patrocinadores ya se ha realizado y el desarrollo turístico va a ser muy bueno. Espero que el desarrollo deportivo también. A día de hoy, en otros países estaban pensando si llegarían o no. Nosotros hemos planificado y trabajado. Estimamos que el retorno va a multiplicar por diez la inversión.

ACB necesita una marca reconocible y potenciarla nacional e internacionalmente”

¿Qué valores del ‘método FEB’ se podrían aplicar a la ACB?

No soy quién para decirlo. Lo que tienen que tener definido, ellos ya lo hicieron en su momento…, es el proyecto, qué es lo que quieren, cuál es su estrategia, los procesos y las estructuras. Supongo que querrán una competición atractiva y económicamente fuerte, una competición que sea muy reconocible y se pueda expansionar y potenciar tanto a nivel nacional como internacional. Creo que es en lo que se están basando. Hablo con ellos a nivel individual y coinciden en ello.

Se hablaba a finales de 2013 de que el Consejo Superior de Deportes (CSD) iba a intervenir en ACB para que la Federación llevara la competición.

A mí no me consta. En las conversaciones que he mantenido directamente con el presidente del CSD lo que sé es que se está intentando obrar dentro de la autonomía que la ley otorga a la competición. En ese aspecto, la federación siempre ha estado para ayudar, pero insisto, siempre respetando la autonomía legal de la ACB.

No han renovado el convenio de colaboración entre ACB y Federación

No hay puntos de fricción. Ahora, la ACB está más pendiente de su propia reestructuración que de este tipo de situaciones. Cuando definan su gobierno, podremos sentarnos.

¿Bajar el IVA de las entradas? También hay que trabajar políticas para llenar los campos y promover precios asequibles”

Hay cuestiones como las competencias de arbitraje o la final de la Copa del Rey que, en otros deportes, las asume la federación correspondiente. ¿Es un tema que esté sobre la mesa con ACB?

Lo que no va a hacer la FEB es entablar una negociación basada en conceptos que pueden ser un conflicto. Vamos a trabajar conjuntamente en todo lo que quiera la ACB y la FEB considere que nos ayuda a conseguir objetivos.

Hay una corriente de opinión que defiende que las competiciones locales tienen los días contados frente a competiciones paneuropeas como, por ejemplo, la Euroliga. ¿Ha llegado ese momento?

No, sería un empobrecimiento. No conozco ninguna pirámide que no se sustente en una base. No puedes apartar una liga local. Cuanto más fuerte sean las de abajo, más fuerte serán las de arriba. La parte de arriba sin la base no es nada. A corto plazo puede ser la solución, pero a largo, no lo es, tanto en lo deportivo como en lo económico.

Los clubes piden la bajada del IVA de las entradas. ¿Está de acuerdo en esta postura?

Hay ideas que no se pueden englobar en un concepto tan limitado como puede ser una Liga. Todo eso sería beneficioso, pero también lo sería que se trabajaran políticas para llenar los campos y promover precios asequibles. En ese aspecto hay que trabajar. Vamos a preocuparnos de hacer políticas muy activas para tener los aficionados suficientes para poder sobrevivir.

El Mundial de 2014 es un “acontecimiento de excepcional interés público”, con los consiguientes beneficios fiscales para patrocinadores. ¿Puede perjudicar al patrocinio individual de los clubes, que no cuentan con esta figura legal?

Creo que no lo hemos quitado nada al sector. Otra cuestión es si el sector está o no está interesado en el producto. Aquellos que han estado, han llegado. Incluso ocurre al revés, el ejemplo es Endesa. No somos el único evento de interés especial en España.

¿Salir de la FEB? Me muevo por ilusiones, no por ambiciones de poder”.

Se entiende que para el Mundial femenino de 2018, cuya candidatura España presenta este año, también se buscará la calificación de “acontecimiento de interés público.

Sí, para ese mundial también se busca. Es una manera de potenciar un proyecto que va más allá de una competición. Es un proyecto que potencia a la mujer, pero si las herramientas no van acompañadas de producto, no sirven para nada.

Dejó entrever que su horizonte en la federación estaba en ese Mundial, en 2018. ¿Podría llevar José Luis Sáez su método a otras organizaciones como la FIBA o el COE?

Estoy muy centrado en el periodo de mandato y las competencias. A partir de ahí, me muevo por ilusiones, no por ambiciones de poder. Estoy en la federación porque me encanta la federación. A lo mejor podría estar en otras organizaciones, pero me encanta el baloncesto, conozco la federación desde hace 30 años y mientras tenga una ilusión y un proyecto, intento acabar las cosas y no pienso en qué va a pasar dentro de unos años. Lo que sí está claro es que la federación no me pertenece y es muy bueno que vayan llegando nuevas ideas. Si mejoran lo presente, mucho mejor. Aspiro a dejar el mejor legado. Estaría muy contento que los que vengan, lo hagan mejor.

Foto: Feb.es