Gonzalo Corrales conoce de primera mano el vínculo entre Educación y Deporte. Desde su compañía trabaja para que jóvenes deportistas puedan seguir tanto su formación como su especialidad deportiva gracias a becas en otras latitudes. El crecimiento es exponencial.

 

METADEPORTE: AGM finaliza el año con la buena noticia de la apertura de nueva oficina en Barcelona. Es la tercera en España. ¿Cómo valora la evolución de la compañía?
GONZALO CORRALES: Estamos convencidos del potencial de AGM y seguimos con la política de reinvertir los beneficios de la compañía en más infraestructura y sobre todo en incorporar a más profesionales que puedan formar parte de nuestro equipo. En este 2016 abrimos delegaciones en la Comunidad Valenciana, en Andalucía, en Cataluña y en la Zona Norte, con oficinas propias en Madrid y Zaragoza, llegando a contar con 30 personas en nuestro equipo. Los planes para 2017 son mucho más ambiciosos: en España con la ampliación del equipo en Cataluña y con la nueva oficina en Barcelona, y fuera de nuestro país con un plan de internacionalización para poder trabajar con muchos más deportistas que también necesitan la ayuda que prestamos. Trabajando de una forma reactiva hemos trabajado con deportistas de 40 países, estamos convencidos que podemos trabajar con muchos más deportistas de fuera de España con un equipo trabajando proactivamente con organizaciones y deportistas internacionales.

M.: Hace pocas semanas se presentó el proyecto Erasmus+ AGM+ ¿Cuál es la expectativa?
G.C.: El ofrecer más alternativas a nuestros deportistas, el que puedan evaluar otra opción, más cerca de casa, donde puedan compaginar deporte y estudios universitarios. El camino americano es una opción increíble para nuestros deportistas, pero son muchos los jóvenes españoles que preferirían estudiar y hacer deporte en Europa, siempre que pudieran hacer las dos cosas al mismo tiempo y no tuvieran que abandonar ni estudios ni deporte. La directora del proyecto, Susana del Río, fue una muy buena tenista que tuvo que dejar el tenis para centrarse en su carrera académica cuando empezaba a ser brillante. Susana y yo estamos convencidos de que se pueden hacer las cosas de una forma diferente en Europa, ayudando a miles de deportistas y sobre todo creando un cambio en el deporte universitario en nuestro continente. Sabemos que llevará años, pero con el apoyo de la Comisión Europea hemos avanzado mucho en este último año y la plataforma empezará a funcionar en este 2017.

M.: ¿Cuál es el próximo mercado universitario en el que quiere entrar AGM Sports?
G.C.: Nuestra prioridad sigue estando en estos dos mercados: Estados Unidos que es lo que mejor conocemos, donde ya tenemos 12 años de experiencia y donde vemos todavía un gran potencial de crecimiento; y Europa, a través del proyecto Erasmus+ AGM+, donde creemos que nuestro proyecto va a marcar la diferencia. No tenemos planteado, de momento, el entrar en otros mercados.

M.: ¿Cómo ha evolucionado el perfil del deportista estudiante que quiere viajar fuera para seguir formándose?
G.C.: La evolución es realmente increíble y creo que la gente no es consciente de lo que se ha logrado, del cambio que estamos viviendo y del potencial a largo plazo de nuestros deportistas gracias a la formación que están recibiendo. Cuando empezamos nuestras actividades, en 2004, tan solo teníamos a unos 25 deportistas españoles estudiando en universidades americanas, mientras que hoy tenemos a más de 1.200 y calculamos que en 2018-19 serán unos 2.000. La inmensa mayoría de estos jóvenes habría dejado el deporte a los 18 años, recibiendo una educación universitaria en universidades españolas y haciendo un Erasmus de un semestre o un año. Esta oportunidad les permite seguir con el deporte hasta los 23 años, les da una formación universitaria en el sistema educativo de mayor reputación del mundo, una experiencia internacional de más de 4 años, y un inglés perfecto tanto hablado como escrito. Este capital humano tiene tremendo valor para empresas, multinacionales y otras organizaciones y sobre todo es un grandísimo activo para nuestro país. Es, sin duda, la generación de deportistas mejor formada de la historia, y sabiendo de lo que somos capaces los deportistas creo que muchos de estos chicos estarán en la posición de cambiar el mundo y que en el futuro estarán en posiciones de importancia en diferentes sectores profesionales.
Pero la evolución ha sido todavía más increíble en clubes e instituciones. En mis primeros años empujando por AGM me cerraron la puerta continuamente en clubes deportivos, en federaciones deportivas, en academias deportivas y en instituciones públicas. Te aseguro que puedo contar más de 100 negativas en esos años, siempre con la respuesta de que cómo iban a apoyar que nuestros deportistas se pudieran formar fuera de España, con la típica frase que no podíamos dejar escapar nuestro talento. Creo que ese ha sido el logro más grande, el que se pudiera entender que la inmensa mayoría de estos deportistas no estaba recibiendo un euro y que EEUU les iba a dar miles de dólares cada año para su formación académica y deportiva. Que ese talento que se iba seguía siendo nuestro y que esta oportunidad podía hacer que ese talento fuera exprimido y optimizado. Y que el objetivo de clubes y de instituciones no puede ser el de retener a nuestros jóvenes sino el de darles oportunidades y opciones para que ellos elijan y para que se puedan formar gracias al deporte. A día de hoy se pueden ver programas de becas deportivas en clubes, academias, colegios, universidades, federaciones regionales, federaciones nacionales, e incluso en gobiernos regionales.

M.: ¿En qué deportes o países hay un nicho en el que los jóvenes españoles todavía no acaban de entrar?
G.C.: Estamos viviendo un verdadero boom con el fútbol, que es un deporte que sabíamos que tenía que explotar tarde o temprano. Es el deporte que más estamos trabajando y donde nuestros deportistas son más atractivos para los equipos universitarios, sobre todo aquellos jugadores de División de Honor o de Liga Nacional. Solamente en este 2016 hemos empezado a trabajar con 200 futbolistas, 40 de ellas niñas, y vemos que el número en 2017 va a ser muchísimo mayor. Quién nos iba a decir que cientos de futbolistas españoles iban a utilizar el fútbol para poder formarse en universidades americanas. El resto de deportes están ya cubiertos y no esperamos ninguna novedad. En tenis y en golf dudo que haya algún chaval en España que no se plantee este camino. En atletismo y en natación pienso que muchos más jóvenes deberían de aprovechar esta oportunidad. Y el baloncesto, tanto masculino como femenino, ha vivido también un boom en los últimos dos años, con cientos de jugadores, sobre todo niñas, llegando a universidades americanas.

M.: El nuevo secretario de Estado de Deporte ha señalado que es prioritaria la reforma de la Ley del Deporte en España. Desde su ámbito, ¿en qué puntos clave cree que hay que modificarla o mejorarla?
G.C.: A mí, personalmente, me encantaría ver muchísimo más deporte en los colegios y en las universidades, que nuestros niños y jóvenes no dependieran tanto de los clubes para entrenar y competir. Creo que perdemos a muchos potenciales deportistas por esta separación entre los centros académicos y los clubes deportivos, sobre todo en algunos deportes. El segundo punto que trataría es el de la gestión de donaciones al mundo del deporte por parte de empresas o de particulares. Mis 12 años en Estados Unidos me hacen comparar continuamente como funciona un mundo y el otro… y aquí es donde te das cuenta como Estados Unidos está a años luz, poniendo las cosas muy fáciles para aquellas empresas y personas que quieren invertir en deporte. ¡Y es que aquí es tan complicado!

M.: ¿De qué manera cree que puede afectar al deporte norteamericano la llegada de un presidente como Donald Trump?
G.C.: De momento no ha habido ningún cambio y no espero que afecte de ninguna forma radical en el futuro. El tema que más me preocupa, el de estudiantes internacionales en universidades americanas, es un tema muy importante para Estados Unidos ya que además de atraer a más de un millón de estudiantes internacionales a tierras americanas ayuda a financiar la mayoría de universidades, sobre todo las públicas, con lo que si algo pasa será para potenciarlo todavía más.

M.: ¿Es posible replicar el modelo de deporte universitario norteamericano en España?
G.C.: No, no lo es. España y Europa tienen su propia identidad y su forma de hacer las cosas con lo que aunque se pudiera replicar no creo que sería lo idóneo el hacerlo. Por otro lado tenemos que fijarnos en las cosas que se hacen muy bien en Estados Unidos e intentar adaptarlas a Europa, como el tema de la financiación, del sentido de pertenencia, la profesionalidad del deporte universitario y algunas otras cosas.