Felix Baumgartner –austriaco de 43 años– es un saltador BASE que recientemente ha ampliado su colección de records mundiales por ser el primer ser humano en atravesar la barrera del sonido. Su pasión por el salto desde la adolescencia y su pasado como paracaidista militar ayudaron en la consecución de algunas de las marcas más sorprendentes dentro de los deportes de riesgo.

Sin embargo, Baumgartner, lejos de ser simplemente un deportista, ha logrado escalar a lo más alto de las barreras físicas desde donde los metros hasta el suelo no significan nada para él. El abanico de logros es extenso, si bien, entre los más destacados se cuentan el del año 1999, cuando Torres Petronas de Kuala Lumpur pudieron presenciar su primer logro; el salto más alto realizado desde un edificio. También el Cristo Redentor lo dejó escapar desde la palma de su mano en Rio de Janeiro para que el austriaco lograra establecer una nueva marca, la del salto BASE más bajo de la historia.

Pero sin duda será recordado por lo acontecido el 14 de octubre de 2012, cuando llegó a la estratosfera. Ese día, Baumgartner no solo efectuó la caída libre más alta jamás realizada al lanzarse al vacio desde una altura de 39.068 metros, si no que atravesó los muros de la física rompiendo la barrera del sonido –alcanzó aproximadamente los 1342,8 km/h–. Por otro lado, se situó en un punto al que ningún humano había llegado antes empleando un globo. El vehículo salió de Roswell –Nuevo México– impulsado por helio y con paredes de un grosor de 0,02 milímetros. Todo esto sin ningún tipo de ayuda mecánica; el vacio y él completamente a solas.

No habrá que esperar mucho para ver una nueva hazaña del austriaco –que ya cuenta con el apoyo de RedBull y otros patrocinadores que lo respaldan–, cuyo apetito por los records es insaciable.

Nota: esta es una entrada en pruebas previa al lanzamiento de Metadeporte.com.