Miguel Cardenal (Bilbao, 1968) accedió a la Presidencia del Consejo Superior de Deportes (CSD) en enero de 2012. Con el final de la legislatura muy próximo, hace balance de cuatro años en los que el CSD se ha empleado a fondo en temas tabú como la deuda de los clubes de fútbol con las Administraciones, los derechos audiovisuales, el doping o el fomento del deporte femenino, entre otros. METADEPORTE analiza cuatro años de Miguel Cardenal en 14 ‘trending topics’.

#Presupuestos

Quizá una de las mejores noticias de los últimos meses es la vuelta a los números de los presupuestos de 2012, al menos en la partida correspondiente a las federaciones. Son 51 millones. ¿Es sostenible en el tiempo?
El presupuesto va a continuar aumentando en los próximos años porque ha habido unas restricciones tremendas en los años anteriores derivadas del proceso de consolidación fiscal. Es un tema que desborda con mucho el deporte. Hay que matizar que se recupera el nivel de inversión en las federaciones, pero eso no significa que el CSD haya recuperado su presupuesto de 2012. Hemos concentrado todos nuestro esfuerzo en el deporte de alto nivel y las federaciones, pero el presupuesto sigue lejos de lo que había en 2012. El dinero que va a las federaciones es sostenible. Las federaciones consiguen ahora mucho más dinero por patrocinios, sean grandes o pequeñas. Además, se ha hecho una alianza muy buena con el fútbol profesional. En pocos días se firma un acuerdo por el que van a dar seis millones de euros a las federaciones españolas. Junto con esa recuperación progresiva del presupuesto creo que la crisis deja cosas notorias. Me lo dicen los presidentes de las federaciones. Estos años han interiorizado la necesidad de trabajar más los recursos propios y creo que eso tiene mucha más importancia que la recuperación presupuestaria.

#DemocraciaInterna

En estos cuatro últimos años no se ha cansado de repetir que las federaciones necesitan democracia interna.
El deporte es muy atractivo, genera muchos recursos económicos y la única garantía que puede evitar un mal gobierno es que exista una profunda democracia interna. Que quien va a una entidad deportiva lo haga con la intención de servir a esa organización a la que va a trabajar, no a servirse de ella. Es un riesgo que existe. El que se mantiene en el cargo lo hace con el apoyo de una asamblea conformada por las federaciones territoriales y se producen unos juegos de equilibrio. Eso no es malo, pero tiene que estar asentado sobre un fuerte compromiso de democracia interna, buena gobernanza y transparencia. Son los valores en los que hemos insistido mucho en estos años.

#LimitacióndeMandatos

¿Por qué no está a favor de la limitación de mandatos en las organizaciones deportivas?
Creo que hay una preguna mejor: ‘¿Qué proyecto deportivo tiene una persona que, por ejemplo, lleva dos décadas al frente de una federación?’. Nos preguntamos qué ofrece nuevo, cómo lee la realidad, qué cambios propone… ¿Es capaz de ver lo nuevo, de adaptarse a los tiempos? Esa es la pregunta, porque si no, se generan estructuras que quieren perpetuar en el cargo a quien está. Es legítimo que una persona esté siete, ocho o nueve mandatos, lo importante es si esa persona tiene un proyecto para ese deporte. La corrupción hay que combatirla e ir más allá. Si quieres trabajar para una organización deportiva lo haces porque aportas algo distinto, porque ilusionas. Mientras eso sea así, a mí no me importa el tiempo que una persona está dirigiendo una organización. Algunas veces, lo vemos en FIFA, cuando se llega a una elección solo se habla de nombres en lugar de proyectos.

#Injerencias

Desde el fútbol se ha acusado al CSD de injerencias, entre otras cosas, con el decreto ley de los derechos audiovisuales.
Estamos viendo que los que nos acusaban de injerencias son los que ahora tienen los problemas. Aquí nunca nos hemos metido en la vida interna de las federaciones. Ni en el caso del fútbol ni en ningún otro me voy a poner a decir quién tiene que ser presidente. Me gustaría que el que esté al frente de la RFEF sea una persona con capacidad parar liderar un proyecto. El ejemplo que pongo es que en la revista de la RFEF, después de la aprobación del decreto ley sobre los derechos del fútbol, ponía que aquello era ‘un atropello’. Para ser un atropello, estamos hablando de un decreto ley que ha traído muchos millones de euros más al fútbol. ¿Cómo puede decir la RFEF que un decreto que ha permitido a los clubes de ese deporte ganar el 50% en pocas semanas es un atropello? Quien está atropellando a la RFEF es la realidad. Me gustaría que fueran capaces de interpretar lo que les está ocurriendo y de conocer las claves de lo que está pasando. Hacen falta líderes que presenten proyectos innovadores a la altura de los desafíos de este momento. Me refierno a los derechos de imagen, los derechos de televisión, la formación de jugadores o las redes sociales, entre otros.

#RelaciónconFIFA

¿Cómo viven en el CSD el terremoto que sufren los despachos del mundo del fútbol?
A FIFA le pedimos que depuren responsabilidades, cuenten la verdad y abran una nueva etapa. Hace unos meses, vinieron a pedirnos cuentas sobre unas supuestas injerencias cuando aprobamos el decreto ley [de derechos audiovisuales], cuando eran ellos los que tenían el problema. Que limpien su casa y pongan a alguien que se ilusione y se preocupe de que los estándares de gobernanza también los cumplen las asociaciones afiliadas. Es un momento en que la FIFA, en lugar de dedicarse a amenazar a los gobiernos de los países por defender la buena gobernanza, tiene que preocuparse por la gobernanza en sus asociaciones afiliadas.

#LeydelDeporte

La Ley del Deporte cumple 25 años esta semana (15 de octubre). Durante su mandato se ha hablado muchas veces de la posibilidad de llevar adelante una nueva ley. ¿Por qué no ha fructificado?
Hay que desmitificar un poco el poder del BOE. Esta ley es de 1990, pero ha sufrido muchas modificaciones en estos años. Por ejemplo, el Código Civil es del siglo XIX y nadie piensa que por tener un código de 2015 vamos a estar mejor. La Constitución es del 78 y estamos muy contentos con ella muchísima gente. El paso del tiempo no quita valor a las leyes. Hemos hecho una reformas importantes en materia de licencia, dopaje o derechos audiovisuales. Creo que hay que darle más importancia a la gestión y el gobierno que a la aprobación de leyes. Por ejemplo, el trabajo que se ha hecho con el juego limpio financiero perfectamente lo podía haber hecho cualquier Gobierno anterior con las leyes que existían. Sirve de poco hacer leyes que luego no aplicas. La modificación legal es un recurso más y, a veces, tiene que ser el último recurso. Por ejemplo, la venta de los derechos de televisión, si no es por ley, no se puede conseguir. Pero si se hubiese podido conseguir de otra manera, no se hubiera modificado la ley.

#Doping

Dicen que Mariano Rajoy le encargó ‘arreglar’ el tema del doping como fuera. Tras el cierre en falso de la Operación Puerto y los ataques de la prensa francesa, ¿no cree que España sigue transmitiendo una imagen de excesiva laxitud con el doping?
No es verdad [el encargo de Mariano Rajoy]. Había que hacer un cambio legal y ahora hay que hacer otro porque el Código Mundial lo exige. Venía por obligación, no por un mandato. En la lucha contra el dopaje han servido más las actitudes y la manera de llevar la Agencia Antidopaje que el propio cambio de una ley.
Hemos presentado un recurso a la sentencia de la Operación Puerto. Es deseable que se tenga acceso a las pruebas. Queremos saber de quiénes son las bolsas de sangre y sancionar a los que tengan alguna responsabilidad. Todo el mundo entiende que España es un Estado de Derecho: una cosa es el Gobierno, otra la Justicia y otra el Legislativo. Las bolsas de sangre están a disposición de la autoridad judicial y ella es la que determinará lo que convenga. Nosotros hemos cambiado las leyes para que si vuelve a suceder una circunstancia semejante la respuesta judicial sea otra. Hemos hecho todo lo que hemos podido y creo que la conmoción por la Operación Puerto está asimilada.
Le damos demasiada importancia a lo que dicen sobre nosotros en materia de doping. No hemos demandado a Francia [por la sospechas vertidas sobre la ‘limpieza’ de Pau Gasol en ‘Le Monde’]. Es un país con el que colaboramos muy bien. Tampoco hemos demandado a la opinión pública francesa. Es un medio concreto y un bloguero, que ni siquiera tiene espacio en el papel. Hay cosas que no hay que dejarlas pasar: esta persona hace unas afirmaciones, las tiene que defender ante un tribunal.

#Ultras

Los seis presuntos homicidas del ultra ‘Jimmy’ están en libertad. Algunos de ellos están defendidos por abogados de renombre. Ignacio Gordillo o Margarita Santana, por ejemplo. ¿Qué se le transmite a la sociedad cuando los ultras pueden disponer de los mejores letrados?
Hay que verlo con normalidad. Vivimos en un Estado de Derecho y es muy bueno que todo el mundo tenga derecho a una defensa, a la tutela judicial efectiva, y una parte es tener derecho a tener un buen abogado. Me alegro de que sea así. La mejor defensa es tener un juez imparcial, que afortunadamente lo tenemos en este país, y que se tenga una buena asistencia letrada. Si pedimos que alguien sea sancionado o condenado, lo que queremos es que sea condenado en un juicio justo y para eso es bueno que tenga un buen abogado. En el juicio contra los nazis en Nuremberg creo que fue oportuno que se produjera un juicio imparcial y los acusados tuvieran buenos abogados. Y en los juicios contra terroristas me alegro de que tengan buenos abogados y un juicio justo. Eso, un demócrata lo tiene que pedir siempre. Un derecho fundamental es el derecho a la inocencia y ese derecho solo decae el día que un tribunal te condena. En este caso, queremos que se persiga ese delito y creo que ha habido una investigación muy buena por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

#Amaños

¿Le preocupa más el doping o los amaños de competiciones?
Hay muchísimo dinero en el mercado de apuestas. El año pasado tuvimos un caso de una casa de apuestas de un país europeo que nos avisó de que en un partido de balonmano en España una persona estaba apostando un millón de euros. Hay riesgo, es evidente. Podemos pensar que es más difícil que en otros países, porque aquí no hay tradición de apuestas. Estamos atentos. Es una percepción de todos los gobiernos de Europa. Para el Consejo de Europa el tema de los amaños en apuestas es el número uno en la agenda, por delante del dopaje.

#DeporteFemenino

El CSD ha fomentado que las juntas de las federaciones tengan mayor presencia femenina. ¿Todavía hay resistencias?
El punto de inflexión para poner en valor al deporte femenino han sido los éxitos deportivos. Nos hemos dado cuenta de que tiene el mismo mérito, requiere el mismo soporte y la misma ayuda.
En las subvenciones del CSD pedimos unos parámetros de igualdad que antes no existían. Hemos tenido problemas con alguna federación. Por ejemplo, con la RFEF por pedirle que tenga un número de directivas. Ha habido gente que ha defendido que eso era una injerencia. En la España de 2015 nadie puede pensar que le puedes pedir a una empresa del Ibex35 o un gobierno que tenga unos determinados parámetros de paridad y que no se pueda pedir a una federación deportiva. Son temas en los que debería haber una opinión común, porque nos hace mejor como sociedad.

#DerechosdeTelevisión

¿Por qué ha tardado el fútbol profesional tanto tiempo en cerrar un modelo de venta centralizada de derechos?
Cuando empezó la legislatura manifesté que tenía la intención de hacerlo y lo he hecho. Era una norma compleja, que se ha trabajado durante mucho tiempo. Se ha buscado el máximo consenso con el sector. Me llena de orgullo que los equipos lo han apoyado. Es difícil encontrar una norma en la que todo el sector esté de acuerdo. Se ha hecho un muy buen trabajo. Es un cambio de modelo con resistencias. En poco tiempo hemos conseguido una liga que recauda muchísimo más dinero fuera de España y se ha cumplido que el abonado del fútbol vea el fútbol mucho más barato que el año pasado: lo que la compañía telefónica te daba el año pasado ahora incluye el fútbol y por el mismo precio.
Lo que está cambiando no es tanto la manera en la que se distribuye el deporte en televisión, sino cómo se distribuye la televisión. En muchos países todos los hogares tienen un abono de cable o satélite por una cuantía relativamente accesible.

#Deuda

Desde 2012, los clubes de fútbol han reducido progresivamente su deuda con la Administración, algo que no había sucedido hasta entonces. ¿Cuál es el papel del CSD?
Cuando llegamos al CSD había un problema endémico, nunca atajado: por la puerta de atrás, concursos de acreedores que habían restado mucha deuda general. Firmamos un convenio con La Liga en 2012 para remediarlo. La gente no se lo creía. ¿Por qué no se ha hecho antes? Habrá que preguntar a los que estuvieron antes. Cuando me ofrecieron esta oportunidad, si me interesaba estar aquí era por servir a mi país, pero también por hacer cosas que mejoraran lo presente. Este Gobierno es reformista, cogió el país en una situación muy difícil, se han hecho reformas muy profundas y en el deporte se ha hecho lo mismo. No creo que sea distinto a lo que ha hecho Industria, Turismo o Economía, cada uno en su debida medida.

#JuegosOlímpicos

¿Está España preparada para presentar una candidatura?
No, no es el momento, ni siquera los gobiernos municipales que podrían hacerlo han mostrado su predisposición. No tienen ni el más mínimo interés. Después de los tres fracasos hay que hacer una lectura detenida y sacar conclusiones. No tiene sentido presentar una candidatura para animar el proceso.

#Cataluña

En 2013 escribió un artículo titulado ‘Orgullosos del Barça’. ¿Qué cambiaría de dicho texto?
La situación política lo explica. Puedo tener un cariño profundo a Cataluña y a todo lo que ha aportado a la historia de este país. El Barcelona es un referente y eso no tiene que ver con que si ha hecho cosas mal. Cada uno puede tener su opinión libre. No se puede confundir la parte con el todo y decir que porque en un determinado caso se han hecho las cosas mal deje de tener valor lo que se ha hecho durante un siglo. En el contexto actual es un ejercicio muy recomendable distinguir las cosas. En absoluto creo que se pueda identificar Cataluña con Artur Mas, por poner un ejemplo, y que lo que uno opine de la deriva soberanista no es algo que se pueda identificar con Cataluña ni mucho menos con sus ciudadanos.

Fotos: Luis Prado