El frisbee o disco volador está asociado en el imaginario popular con el ocio y el entretenimiento en parques y playas. Su práctica se ha generalizado en las últimas décadas hasta el punto de consolidarse como un deporte que ya es toda una tendencia en Estados Unidos. Incluso hay dos ligas semiprofesionales, la MLU y la AUDL. Pero no solo América: las competiciones con disco volador están permeando muy rápido en otras latitudes. Se estima que hay más de seis millones de practicantes en 80 países. Logroño acoge el Campeonato de España el 28 y el 29 de junio.

La práctica del frisbee -conocido como ‘ultimate frisbee’-, ha experimentado un elevado crecimiento en número de practicantes en los últimos años. En el caso de Estados Unidos, se ha situado muy cerca del fútbol americano. Según una encuesta de la Sporting Goods Manufacturers Association, hay 5,5 millones de jugadores de frisbee en su territorio, lo que supone igualar a los de ‘football’. Una de las claves para entender la progresión de esta práctica deportiva está en los campus universitarios norteamericanos. Según indica Massimiliano Vitali, propietario de la empresa Ultimatevents, especializada en el desarrollo de eventos y competiciones en este deporte, “el ‘ultimate frisbee’ se conocía hasta hace poco como una actividad recreativa más que como una práctica deportiva. Sin embargo, a partir de los años 70 desde los ‘colleges’ y las ‘high schools’ se ha ido consolidando como un deporte al igual que el soccer o el fútbol americano”.

La sencillez en su práctica, la espectacularidad y el juego limpio están ayudando a su rápido crecimiento. Se disputa en terrenos de juego de 37 metros de ancho por 100 de largo y combina la habilidad y rapidez del desplazamiento del disco entre los jugadores para alcanzar la zona de recepción o puntuación del campo con un pase final. En sí, su dinámica de anotación recuerda mucho a los ‘touchdowns’ del fútbol americano. Su práctica y las normas que lo rigen son muy accesibles y también es una práctica deportiva muy económica: solo se necesita ropa deportiva y un disco para empezar a practicarlo. Habitualmente se disputa en campos de hierba, con equipos formados por siete jugadores y la duración de los partidos es de 60 minutos, divididos en dos tiempos. Vitali indica que “una de las peculiaridades de esta disciplina deportiva, similar al rugby pero sin contacto entre los jugadores ni posibilidad de que el jugador se desplace con el disco en la mano, es que no hay árbitros y los jugadores discuten las faltas en el terreno de juego. Si en un minuto no se ponen de acuerdo el disco vuelve a la posición anterior”. Con esta base, se pueden ver acciones espectaculares que poco o nada tienen que envidiar a deportes como el citado rugby o el fútbol americano. Esto ha despertado el interés de los canales deportivos norteamericanos.

Interés mediático

Fox Sports elabora resúmenes con los ‘highlights’ o mejores momentos de las ligas profesionales norteamericanas. En los últimos dos años, una nueva práctica se ha colado entre los mates de la NBA o los ‘touchdowns’ de la NFL. “En algún caso, hemos logrado que incluyan hasta dos jugadas de partidos de ‘ultimate”, comenta la española Gemma Pérez, copropietaria de los Seattle Rainmakers. Estos ‘highlights’ proceden de encuentros de la Major League Ultimate (MLU). La MLU, con la American Ultimate Disc League (AUDL), es una de las dos competiciones semiprofesionales de clubes de ‘ultimate frisbee’.

La MLU arrancó a finales de 2012 “como una start-up”, indica la responsable del equipo del estado de Washington. El objetivo era aglutinar a aficionados y equipos que participaban de forma dispersa en torneos y promover una competición con franquicias, “al estilo de lo que puede ser la Major League Soccer (MLS)”. La MLU cuenta en la actualidad con ocho equipos, siete estadounidenses y uno de Canadá. En su caso, la comunicación y el marketing son aspectos fundamentales en el trabajo dentro de los equipos y la propia MLU. La organización entiende que las jugadas y las acciones de ‘ultimate frisbee’, puro espectáculo, son un material audiovisual muy jugoso. Por eso, la producción y la difusión de vídeos de los partidos de la MLU en internet y televisión se ha convertido en uno de los capítulos a los que se destina más inversión. “Sabemos que si conseguimos visibilidad, el ‘ultimate’ puede crecer todavía más rápido y eso supone dar un paso definitivo hacia la profesionalización”, indica Pérez. De hecho, este año, en las finales de la competición se han conseguido ‘ratings’ televisivos superiores a otros deportes -por ejemplo, ‘arena football’ o fútbol americano indoor-, ya consolidados en la parrilla. A este trabajo por conseguir mayor visibilidad, se suma el trabajo de los equipos en los partidos. “Pretendemos que los encuentros se conviertan en una experiencia de ocio para los espectadores, con actividades, animación, participación… No nos limitamos a la competición deportiva”, concreta la propietaria de los Rainmakers. Fruto de este trabajo se están consiguiendo asistencias que van de los 1.000 a los 1.500 espectadores. En este punto, hay un dato interesante para comprender la evolución tanto de la liga como del ‘ultimate frisbee’: los ingresos por patrocinios en la MLU han pasado de suponer el 5% en su primera temporada al 25% en su tercer año de competición.

Ultimate MLU

Reconocimiento del COI y apuesta por YouTube

La evolución en el número de practicantes y la consolidación de competiciones de ‘ultimate’ no ha pasado desapercibida para las instituciones del deporte. De hecho, la World Flying Disc Federation (WFDF) ha sido reconocida recientemente por el Comité Olímpico Internacional (COI) y es probable que el frisbee pugne por ser disciplina olímpica en los próximos años. No en vano, según datos de la propia WFDF este deporte lo practican más de seis millones de jugadores en, al menos, 80 países. Esto, según la federación, gracias a un crecimiento del 25% en el número de aficionados en los ultimo’s cinco años.

En 2014 se celebran dos eventos de calado internacional en el mundo del disco volador. Se trata del Mundial Junior (del 20 al 26 de julio) y del Mundial de Clubes (del 2 al 9 de agosto). Ambos tendrán lugar en Lecco (Italia) y reunirán a 230 equipos de 53 países. Como en el caso de la MLU, la organización está haciendo un gran esfuerzo por dar visibilidad al acontecimiento. En este caso, YouTube sera un gran aliado, puesto que ser ofrecerán 65 partidos en streaming.

VIDEO ULTIMATE

Tradición en España

En España, el ‘ultimate frisbee’ tiene un largo recorrido: el primer campeonato nacional se celebró en 2001 en Castelldefels (Barcelona) y la Federación Española de Disco Volador (FEDV) inició su actividad en 2003. Se disputan anualmente Campeonatos de España en las categorías mixta, femenina y open, y en dos superficies principales, playa y césped. Este año, Logroño acogerá la XIV edición del Campeonato de España de Ultimate Frisbee, en categoría mixta, los próximos 28 y 29 de junio. Los campos de hierba artificial de Pradoviejo en la capital riojana serán el escenario en el que participarán 24 equipos procedentes de toda España y un total de 400 jugadores. La competición está organizada por Disctintos, el equipo anfitrión, y cuenta con el respaldo de la FEDV y Logroño Deporte. A este campeonato nacional se suman las competiciones anuales, que se dividen principalmente en cuatro zonas: Centro, Sur, Cataluña y Canarias. En ellas se desarrollan ligas locales y torneos de fin de semana, independientes de la FEDV, que organizan algunos equipos y a los que acuden tanto equipos españoles como extranjeros. Actualmente hay 29 clubes y 700 jugadores censados en la FEDV. Esto refleja en las distintas selecciones que ha presentado España en torneos internacionales, con buenas participaciones entre las que destaca una plata europea en categoría mixta.

Según Javier Requejo, miembro de la FEDV e internacional por España, uno de los hitos más importantes para este deporte fue la celebración en 2013 del Campeonato de Europa de Beach Ultimate en la playas de Calafell (Tarragona): “Fue un éxito organizativo y supuso un gran escaparate para el ‘ultimate’ español”. Considera que los comienzos del ‘ultimate frisbee’ en España no han sido sencillos, pero la evolución es patente: “Poco a poco, y a medida que hay más clubes por toda España, el ‘ultimate’ está creciendo. Está siendo fundamental el excepcional trabajo de promoción que desarrollan muchos clubes en sus ciudades de origen, invirtiendo tiempo e ilusión en enseñar este deporte en universidades, colegios, institutos, asociaciones, pueblos…, la mayoría de las veces por el simple amor a este deporte y la única compensación de ver crecer el juego que tanto les aporta”. Requejo apela al buen ambiente y la deportividad que reina entre los equipos como un factor que engancha. Es el llamado ‘Spirit of the Game’, principio rector del ‘ultimate frisbee’. De hecho, según señala, “la competición no está reñida con la cordialidad y la diversión y es frecuente que las competiciones sean encuentros festivos llenos de buen espíritu y juventud”. Sin embargo, hay dificultades que atañen a lo burocrático. Más allá de las dificultades propias de los deportes minoritarios, la FEDV está encontrando resistencias por parte del Consejo Superior de Deportes (CSD) para reconocer el ‘ultimate’ como deporte. “A pesar del importante crecimiento en número de clubes y jugadores y de que el ‘ultimate’ es practicado en casi todas las comunidades autónomas, sigue sin ser reconocido oficialmente. Esto crea problemas a los clubes a la hora de inscribirse en los registros autonómicos correspondientes y dificulta enormemente su desarrollo, con todo lo que esto conlleva en subvenciones, promoción, ayuda institucional, publicidad…”, indica Requejo. Esta situación contrasta con el desarrollo de este deporte, no solo en América, sino en otros países europeos como Francia, Italia o Alemania, donde el ‘ultimate frisbee’ sí tiene esta consideración, por no hablar del reciente reconocimiento por parte del COI. Quizá la clave esté en la experiencia que Massimiliano  Vitali y Gemma Pérez ya han vivido en Italia y Estados Unidos. Hay mucho aficionado o practicante, pero falta dar el paso para afiliarse o comprometerse con un equipo. Eventos y competiciones como la MLU, los mundiales o el campeonato de Logroño pueden ser la clave para captar nuevos jugadores e impulsar el ‘ultimate frisbee’.

Campeonato España Frisbee Ultimate

Fotos: MLU Ultiphotos
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