El auge de los canales sociales y la proximidad de dos grandes acontecimientos globales en el mundo del deporte provoca un aluvión de estrategias de lobby research para demostrar lo mucho que se sabe de una materia determinada. Está ocurriendo a pocos días del inicio de la Euro 2012 de Polonia-Ucrania. Es fácil encontrarse en los medios con una sección de deportes en la que se incluye un estudio o análisis que pretende diseccionar la popularidad y la reputación de los futbolistas que participan en el torneo. Puro infotaiment. El análisis más reciente, al menos en lo que afecta a España, es El Once Ideal, que ha elaborado e.life. La compañía se define como pionera “en el seguimiento, el análisis de Insights generados por los consumidores […] y la gestión de las redes sociales”.

El estudio infiere un total de 28.158 mensajes publicados en Twitter del 1 de mayo al 3 de junio de 2012 en los que se incluía el término Eurocopa. Con esta información se elabora el ‘once’ ideal y se obtienen algunas conclusiones que, a priori, son más que obvias (“Hay internautas que critican algunos de los elegidos demostrando la preferencia por otros jugadores”) o insustanciales (“A la gente le gusta apoyar los competidores enviando mensajes de ánimo”).

En el terreno cuantitativo sorprende que jugadores como Albiol o Pedro lideren el particular ranking en su posición –no queda muy claro cómo se realiza esta selección-, con el 31 y el 17% de mensajes, respectivamente. Ninguno de los dos ha protagonizado agrias polémicas en las últimas semanas. Quizá nos estamos perdiendo una tendencia. Lo que no resulta difícil de comprender es que el jugador más citado sea precisamente un futbolista que no va a la Eurocopa. Se trata de Carles Puyol, que acapara el 37% de las menciones.

El trabajo de e.life es más que recomendable para el entretenimiento de internautas y audiencia en medios deportivos, aunque su punto de partida sea algo más que discutible: que te citen muchas veces no quiere decir que quieran que estés en el ‘once’ de España. Sin embargo, en el terreno de la reputación online y su posible aplicación en estrategias de marketing o coolhunting, el documento se queda corto. Algunas ideas rápidas:

  • Además de las menciones puras en Twitter –nombre de usuario-, una medida sencilla de rastrear y que puede determinar con otros datos la reputación es la cantidad de retuits que se hacen a los futbolistas. En este informe no aparecen desglosados.
  • Una mención tiene más o menos peso según qué tuitero la haga. De aquí sí que se puede sacar el ‘once’ ideal. Se echa en falta ese parámetro como también un listado de los tuits más relevantes (por ejemplo, los más retuiteados).
  • También resultaría interesante conocer los términos más utilizados por los propios futbolistas desde sus cuentas de Twitter para mostrar el clima de opinión, incluso inferir estados de ánimo.
  • Resultaría interesante
    ver la evolución en el tiempo. Interesa analizar la influencia de cada futbolista en las últimas semanas y ver si es tendencia o el hype de un día.
  • Un servicio basado en un algoritmo de reputación, como por ejemplo Klout, puede servir para determinar el alcance e influencia de un deportista en conjunción con otros parámetros.