Stefan Szymanski defiende que el ‘deporte rey’ no es una garantía de beneficio económico para el país que alberga un Mundial de fútbol. Su postura coincide con los informes que desde hace años se elaboran desde la Universidad de Hamburgo y que diseccionan los resultados económicos de los campeonatos mundiales de fútbol. Sin embargo, choca frontalmente con los análisis de grandes consultoras como Deloitte o Ernst and Young que dibujan un panorama benévolo para las economías que albergan grandes competiciones. El caso de Brasil es excepcional, puesto que el Mundial de fútbol no se puede entender sin otros dos megaeventos deportivos: los Juegos Panamericanos de 2007 y los Juegos Olímpicos de Rio en 2016. METADEPORTE recoge en este cuadro diez indicadores económicos tanto de consultoras como de universidades acerca del impacto económico del Mundial en la economía de Brasil.

46.000 millones de euros

El informe ‘Social and Economic Impacts of the 2014 World Cup’, de Ernst and Young Terco y la Fundación Getulio Vargas, indica que, en el periodo que va de 2010 a 2014, la celebración del Mundial moverá en Brasil 46.000 millones de euros. Esta cuantía ha generado 3,63 millones de empleos al año y 21.000 millones en ingresos para la población, lo que supone 6.000 millones en impuestos.

4.800 millones de euros

Deloitte estima que Brasil ha tenido que invertir 4.800 millones para celebrar el Mundial. De esa cuantía, 1.500 millones se habrían destinado a estadios.

2,17%

Tanto Deloitte en ‘Brasil, una oportunidad para la región’ como Ernst and Young en ‘Social and Economic…’ indican que el PIB brasileño crecerá el 2,17% en el periodo que va de 2010 a 2014 gracias a los eventos deportivos.

0,15%

‘Mega Sporting Events, Real Estate and Urban Social Economics – The Case of Brasil 2014/2016’ (Universidad de Hamburgo) indica que las inversiones públicas en infraestructuras suponen apenas el 0,15% del PIB de Brasil entre 2007 y 2016. El informe alude a este dato para entender una de las motivaciones de las revueltas sociales previas al Mundial.

170.000 personas

Un informe elaborado en 2012 por The National Coalition of Local Committees for a Peoples’ World Cup and Olympics señala que 170.000 brasileños se “han visto amenazado o violado” su derecho a una vivienda debido al Mundial y los Juegos.

58,3%

Themis Aragao y Wolfang Maennig (Universidad de Hamburgo) defienden en el documento ‘Mega Sporting Events, Real Estate and Urban Social Economics – The Case of Brasil 2014/2016’-, que los tres megaeventos deportivos que albergará Brasil en menos de una década han supuesto un vasto desembolso financiero en infraestructuras y logística, lo que ha provocado cambios en las dinámicas sociales, políticas y económicas de Rio de Janeiro. El informe alude especialmente al apoyo de las Administraciones brasileñas al sector inmobiliario y la proliferación de planes para la concesión de hipotecas. El efecto conseguido es un considerable aumento en el valor percibido por las viviendas. Los precios en propiedades inmobiliarias crecieron en Brasil el 38,58% desde agosto de 2010 a junio de 2013, mientras que en el caso concreto de Rio de Janeiro el aumento se cifró en el 58,3%, es decir, 20 puntos más que la media nacional.

6.500 millones de euros

‘Social and Economic Impacts of the 2014 World Cup’ prevé que el turismo genere en Brasil 6.500 millones de euros en ingresos en 2014. El número de visitantes al país se incrementará el 16,1% respecto a 2013. De los 7,4 millones de turistas que se esperan, 1,4 millones están relacionados directa o indirectamente con el Mundial.

450 millones de euros

El estadio de Maracaná, la ‘meca’ del fútbol, fue renovado para albergar la competición de los Juegos Panamericanos de 2007, con un presupuesto de 100 millones de euros. Tres años después de la cita, según cuentan Themis Aragao y Wolfang Maenning, se derribó y reconstruyó para ajustarse a los requerimientos de la FIFA de cara a Brasil 2014. El coste de esta controvertida decisión se cifra en 350 millones de euros. La gestión del estadio se ha privatizado y después del Mundial un consorcio privado los explotará durante 35 años a cambio de 60 millones de euros.

21 puntos

UBS indica que el desempeño de la selección brasileña durante un Mundial tiene un efecto secundario en el porcentaje de brasileños que aprueban la gestión de su Gobierno. Para ello, tira de hemeroteca y viaja al Mundial de Estados Unidos en 1994. En aquella ocasión el porcentaje de brasileños que aprobaban a sus gobernantes subió 21 puntos tras la victoria del combinado liderado por Bebeto y Romario. Del 16 al 37%. La tendencia se mantuvo con menos fuerza en 1998, donde Brasil fue derrotada por Francia en la finalísima de París: la aprobación pasó del 31 al 38%. Sin embargo, entre 2002 y 2010 -una victoria y dos eliminaciones en cuartos-, el porcentaje ha variado mínimamente. A pesar de que no se observa un patrón claro, UBS indica que un triunfo de Brasil puede suponer un aumento de 1,2% en los votos de Dilma Rousseff.

128 millones de euros

Según ‘Mega Sporting Events, Real Estate and Urban Social Economics – The Case of Brasil 2014/2016’,  en las elecciones brasileñas de 2010, el 33,73% de las donaciones privadas a las campañas políticas procedía de empresas del sector de la construcción. Once de esas compañías han participado o participan en el desarrollo de infraestructuras relacionadas con el Mundial o los Juegos Olímpicos. Se calcula que, al menos en 2010, donaron 128 millones de euros a campañas políticas.

 

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