Alagappan ha recibido distintas críticas desde que hizo público su trabajo. Se le acusaba de hacer una simple reinterpretación de las posiciones tradicionales o de ser demasiado teórico…, hasta que Devin Ebanks demostró que no se equivocaba. Para conocer el caso hay que irse a la temporada 2011-2012. El joven alero de Los Ángeles Lakers era carne de banquillo en el equipo californiano. A pesar de ello, figuraba entre los 40 jugadores que Alagappan había clasificado como ‘scoring rebounders’, la categoría con los jugadores más valiosos de un equipo…, y quizá del mundo. En ella estaban nombres como Carmelo Anthony, Amare Stoudemire o Dirk Nowitzki. Para hacerse una idea, el salario medio en este grupo rondaba los 13,8 millones de euros mientras que Ebanks cobraba 550.000 euros. Alagappan defendió que Ebanks era un jugador infravalorado: sus estadísticas estaban entre las mejores del grupo de ‘scoring rebounders’. Su afirmación despertó la hilaridad entre los ojeadores de la NBA. No creían en Ebanks como jugador de la NBA, ni evidentemente en Alagappan. Pocos días después de esta particular apuesta, Kobe Bryant se lesionó y Metta World Peace fue suspendido. Ebanks comenzó a tener minutos. ¿El resultado? En seis semanas consiguió cifras de dos dígitos en cuatro partidos.